Heroicidades

Photobucket

Es una tarde cualquiera. La lluvia interrumpe su concierto callejero. Precisamente en Wonderwall. Así que Charlie recoge sus cosas y se pone en camino . Algo le detiene. En un callejón, un hombre a punta de navaja intenta robarle el bolso a una joven. Sin saber muy bien cómo, ni de dónde ha sacado el valor, Charlie se lanza a socorrerla. Golpea con la guitarra al atracador. Y este huye despavorido. Charlie no se puede creer lo que ha hecho. El pulso le tiembla, la voz no le llega. Se ríe de si mismo. La última vez que participó en una pelea tenía ocho años y además ¡la perdió!. “Eso te hace incluso más que un héroe” le replica la mujer a la que acaba de salvar. Charlie la mira sin comprender, “¿Cómo?”. “Tres personas han pasado por delante, tres, y tu eres el único que se ha detenido a ayudarme” le asegura ella. “Eres un héroe y no dejes que nadie te lo niegue nunca”. Muchos años después cuando a Charlie le quedaban escasos minutos de vida, dedicó, como buen rockero, unos segundos a recordar sus grandes éxitos. Y en el el número dos escribió algo así como “Aquel día en el que una mujer me llamó héroe a las afueras del Covent Garden”.

Supongo que los héroes del siglo XXI son como Charlie. Supongo que no necesitan de superpoderes, ni de efectos especiales. Que se equivocan y lloran por las noches. También que son anónimos y no se enfundan mallas. Supongo que si Superman existiera hoy día no volaría con capa, sino en las rutas comerciales de la línea Océanic. Por eso, a todos esos héroes que he conocido este 2007, héroes que todavía puede que no hayan descubierto cual es su principal superpoder, asegurarles que, aunque no lo confiese en voz alta, o no utilice el hueco dispuesto para lo propio en el tal myspace, han sido, con diferencia, el descubrimiento del año. Mi kriptonita, mi debilidad. Y por tanto, también, el número 1 de los grandes éxitos de mi triste y miserable excusa de 2007.

 

Anuncios

Los comentarios están cerrados.