
A la prosa de Jane Austen le gustan las categorizaciones, la clasificación de las relaciones humanas en adjetivos contrapuestos. Estoy pensando en Orgullo y prejuicio, también en Sentido y sensibilidad. Es posible que sus novelas se confundieran hoy día con malas comedias románticas. Mucho hay en ellas de literatura del cotilleo para damas adineradas, aunque por suerte a sus páginas nunca les falte ironía. Sin embargo más allá de eso Austen ofrece virtudes propias; una precisión absoluta para definir a cada personaje, y varios hallazgos sentimentales que trascienden su carácter de novelas para la hora del té.
Entre las múltiples ocasiones que ha sido adaptada a la gran pantalla, una de las últimas, Orgullo y prejuicio, de Joe Wright, brilló con relativa intensidad por ser una agradable versión repleta de ritmo. La interpretación de Keira Knightley, como personaje central, resumía la esencia de la cinta : encantadora y liviana. Ese mismo año, por cierto, vio la luz La joven Jane Austen, pirueta narrativa entre la vida de la novelista y su obra, que, en realidad, no era más que una de esas malas comedias sentimentales de las que arriba hablábamos y encima con ambiciones metaliterarias. Quizá continúe siendo Sentido y Sensibilidad la mejor versión de una de sus obras, por la manera en la que Ang Lee modernizó la pompa inglesa, sin frivolizar jamás el sentido que los británicos conceden a las relaciones. Hay un contrasentido curioso en esta cinta, en lo que se refiere a la relación que se establece entre Marianne y Willoughby. El episodio emocional está narrado con tantísima pasión, sonetos de Shakespeare mediante, que al espectador le resulta tan difícil como a la propia Winslet aceptar la lógica del final, propio de alguien tan conservador como Austen, en el que ella acabará prefiriendo al impasible y aburrido Coronel, en lugar de al imprevisible, atractivo y canalla Willoughby. Un defecto que acaba convirtiéndose en virtud, de esa manera en que a veces las historias no pueden escapar de su genialidad, por la paradoja de que esos minutos acabarán siendo los mejores de la cinta. Supongo que es la consecuencia lógica de colocar la poesía de Shakespeare a la altura de la literatura de Austen.
Y hoy resulta que estrenan Conociendo a Jane Austen.
Otros apuntes literarios.
5 responses so far ↓
jazzman // Febrero 8, 2008 at 6:03 pm
Hace poco emitieron en la BBC otra adaptación de “Sentido y sensibilidad”, fue en tres partes y fue todo un revuelo en Inglaterrra por su originalidad sin faltar el respeto al texto. A mí, tengo que decir, que me agradó bastante.
Saludos!
dude // Febrero 8, 2008 at 7:51 pm
Parece ser que vuelves a tener una cierta regularidad en tus publicaciones, lo celebro, se hechaba en falta tu original vision del genero ( sea cual sea el que decidireas).
Yo ciertamente coincido contigo en la ” literatura del cotilleo para damas adineradas”, y su cierta ironia. Pero a quien no le gusta el cotilleo una vez presentados los personajes?
salu2
Sileno // Febrero 8, 2008 at 8:58 pm
Me parece unas películas demasiado antiguas, acabo de ver el segundo de Lost, bastante mejor que el primero. Al final lo que quieren los que llegan del helicóptero es a Ben.
saludos
pequeñoIban! // Febrero 9, 2008 at 12:51 pm
Jazzman, siempre he tenido muchas ganas de ver todas esas adaptaciones que la BBC hace de sus novelas. Pr lo que tengo entendido la de Orgullo y prejuicio es la mejor, pero ni idea!
Dude, eso ntento, escribir con regularidad! En efecto, unas dosis de cotilleo siempre vienen genial no?
Sileno, yo tb acabo de ver el segundo episodio. Más arriba hablo un poco de él.
Cinematic // Febrero 10, 2008 at 11:18 am
Pues no dejes de bajarte la miniserie de la BBC de “Orgullo y prejuicio” (si es que no la has visto). Es una gozada.
Saludos!!
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