¿Y si esta vez te quedaras?

Análisis 2×23, 2×24. Live together, die alone…

Septiembre 30, 2007 · 2 Comments

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Spoilers de la finale de la segunda temporada de Perdidos.

Es posible que la clave de todo nos la ofrezca involuntariamente el propio Desmond cuando, nada más comenzar el episodio, le promete a una emocionada Libby aquello de Esta regata pienso ganarla por amor. Y de eso es de lo que va Live together, die alone: de amor. De su hipérbole bajo el aspecto de odisea clásica. La vuelta al mundo, en forma de espantada a sus confines, de un Ulises aparentemente cobarde que sin saber muy bien cómo acabará pulsando un botón cada 108 minutos para salvar a la humanidad de su propio fin, para salvar a su Penélope. Un Ulises cuya prueba última no es tanto ganar la regata, o pulsar la susodicha tecla, sino permanecer en el lugar más recóndito de la Tierra, sin olvidar jamás a Penélope. Este maravilloso relato, colofón de la segunda temporada de Perdidos, tiene la peculiaridad de elevar la narración del total de la serie a la categoría de espiral. Una espiral de la que es casi imposible conocer su origen exacto, si fue primero el huevo o la gallina. Es decir si Locke salvó a Desmond para que éste le salvara a él. O si Libby le regaló aquel velero al escocés para que lo encallara en la misma isla desierta, donde años después ella, Locke, y el resto del vuelo 815 se estrellarían. O si por el contrario Jack logró curar a Sarah, tan sólo porque Desmond, quién acababa de vivir un milagro (cruzarse con Penélope), le aseguró que estos existen si crees con suficiente fuerza en ellos.

Es difícil saber lo que pasó primero, porque lo que Live together, Die alone pone en evidencia es que todos los que quisimos desencriptar el enigma de la isla a través de la ciencia, la fe, la casualidad, la magia, la ciencia-ficción, la religión… nos equivocamos. O al menos pasamos por alto el motor fundamental que suele mover los grandes relatos. Ese del que le habla Desmond a Libby en la cafetería. Ese al que quizá se refieran los guionistas de Perdidos al afirmar que todo ocurre por alguna razón. Y ese que no es otro que el amor. Después de todo dicen que el amor es capaz de lo que sea por sobrevivir. Desde sanar heridas imposibles o ganar regatas, hasta hacer milagros o , incluso si es preciso, estrellar aviones en islas desiertas.

Otros artículos relacionados. Finale de la tercera temporada de Perdidos, Crítica de Héroes, Doctor en Alaska

Y para comentármelo en privado, esta es mi dirección: ysiestaveztequedaras@gmail.com

Categories: Series de televisión

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